El perfil lipídico tradicional sigue siendo una herramienta fundamental, pero no siempre cuenta toda la historia del riesgo cardiovascular. La lipoproteína(a), conocida como Lp(a), es un marcador con fuerte componente genético que puede estar elevado incluso en personas con hábitos saludables o colesterol aparentemente controlado.
Las guías ACC/AHA 2026 recomiendan medir Lp(a) al menos una vez en la adultez, ya que niveles elevados pueden asociarse con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Esta información puede ayudar al médico a ajustar la estrategia preventiva de forma más personalizada.
Incluir marcadores avanzados en la evaluación cardiovascular permite mirar más allá de los resultados básicos y avanzar hacia una prevención más precisa.


